Actualizado el:
28.10.2026
El arqueólogo al que su propio hijo encerró en 1898. Cuatro siglos después, su familia sigue viviendo de su sangre.

Lorenzo Cabot
Lorenzo Cabot es el patriarca de la familia Cabot y aparece en Fallout 4, encerrado en el sótano del Manicomio Estatal Parsons. Nació el 28 de marzo de 1835 y era arqueólogo. En 1894 dirigió una expedición secreta al desierto de Rub' al Khali en busca de la ciudad perdida de Ubar y encontró la tumba de una entidad no humana con una corona dentro. Se la puso, se le fusionó con el sistema nervioso y le dio fuerza, resistencia, telequinesis local e inmortalidad, a cambio de la cordura. Su hijo Jack lo encerró en 1898 y, estudiando su sangre, derivó el suero misterioso que ha mantenido joven a toda la familia durante casi cuatro siglos. En la misión El secreto de la Casa de Cabot eliges entre matarlo, con lo que ganas el Artefacto de Lorenzo pero condenas a los Cabot a envejecer, o liberarlo, con lo que asesina a su mujer y a sus dos hijos y te paga con suero de por vida.
Lorenzo Cabot lleva casi cuatro siglos encerrado en el sótano de un manicomio a las afueras de Boston.
Lo metió ahí su propio hijo. Y su familia entera lleva desde entonces viviendo de su sangre.
Lorenzo es el patriarca de la familia Cabot. En 2287 está preso en el sótano del Manicomio Estatal Parsons, en la Commonwealth, dentro de una celda que su hijo mantiene operativa desde el siglo XIX.
Aparece en Fallout 4, dentro de la misión secundaria El secreto de la Casa de Cabot. Es el remate de la cadena de misiones de la familia Cabot, que empieza en Entrega especial y sigue en Emogene se echa un amante.
| Nombre completo | Lorenzo Cabot |
| Nacimiento | 28 de marzo de 1835 |
| Edad en 2287 | 452 años cronológicos, 63 biológicos según la ficha de la wiki |
| Especie | Humano (psíquico) |
| Familia | Wilhelmina (esposa), Jack (hijo), Emogene (hija) |
| Oficio | Arqueólogo y científico |
| Localización | Sótano del Manicomio Estatal Parsons |
| Misión | El secreto de la Casa de Cabot |
| Nivel | 50 |
| Estadísticas | 630 puntos de vida, 75 de resistencia al daño, 100 a la energía |
| Equipo | Traje de Lorenzo, corona de Lorenzo, pistola de 10 mm |
| Actor de voz | Richard Cansino |
| Aparece en | Fallout 4, Fallout: Wasteland Warfare y Fallout Shelter Online |
La wiki en español tiene ficha propia de Lorenzo Cabot y usa exactamente el mismo nombre, así que aquí no hay nada que traducir. Sí hay tres cosas de su línea que no tienen página en español y se quedan en inglés: Lorenzo's Crown (la corona), su socio Metternich y el jefe saqueador Lefty. Para la corona uso la forma descriptiva "corona de Lorenzo": la ficha española de Lorenzo solo la llama "la corona" o "una corona misteriosa", y no hay artículo propio en español. De Lefty, la guía en español de la misión lo llama "Zurdito" en un párrafo suelto, pero no hay artículo que lo respalde, así que me quedo con el original.
Antes de la Gran Guerra, Lorenzo era un arqueólogo con talento obsesionado con las civilizaciones antiguas.
Su tesis era grande: sostenía que existió una civilización precursora anterior a los primeros rastros de la humanidad, un tronco común del que salieron Sumeria, Egipto y Asiria. Algo parecido al mito de la Atlántida, pero real y localizable.
El gremio se rio de él. Su propio hijo Jack se rio de él.
Y Lorenzo, que tenía un carácter de mil demonios con quien le llevaba la contraria, tampoco hizo nada por ganarse simpatías. Jack lo resume años después con una frase que da pena: si su padre hubiera sabido tratar un poco mejor a los imbéciles, quizá le habrían escuchado y no se habría visto obligado a montar sus últimas expediciones en secreto.
☢️ El detalle que le da la vuelta a todo: Lorenzo tenía razón. Más de dos siglos después (la entrada del terminal de la Casa de Cabot es del 7 de mayo de 2115), Jack repasa los papeles de su padre y admite por escrito que la premisa era correcta y que el artefacto no lo fabricaron manos humanas. "La arrogancia de la juventud", escribe. Toda la desgracia de los Cabot arranca de que el único que ató cabos fue precisamente el hombre al que nadie quiso escuchar.
Lorenzo está casado con Wilhelmina Cabot y tiene dos hijos: Jack Cabot, científico y superintendente del manicomio, y Emogene Cabot, la pequeña.
Los Cabot son viejo dinero de Boston. Su casa está en Louisburg Square, en el barrio de Beacon Hill, y se construyó en 1711. Doscientos años después de la Gran Guerra sigue en pie, con el jardín cuidado y el interior impecable, mientras el resto de la ciudad se cae a pedazos.
De esa misma familia salió el manicomio. Parsons lo levantaron los Cabot para atender a los enfermos mentales de la zona de Boston, y en el sótano se habilitaron salas subterráneas para los casos más difíciles.
Cuando llegue el momento, esas salas van a tener un solo inquilino.
Lorenzo funciona a la vez como tres cosas distintas, y por eso se recuerda tanto.
Las tres cosas son ciertas al mismo tiempo. El juego no te deja escoger una y descartar las otras dos.
Lo que hace peligroso a Lorenzo no es la telequinesis. Es que el mundo posnuclear le viene de perlas.
Cuando le sueltas que ahí fuera solo hay suciedad, radiación y violencia sin motivo, él te corrige con una calma que hiela: "estás mirando las cosas al revés, amigo mío. Los lujos del viejo mundo se pagaban con una infinidad de normas y restricciones. No había sitio para que una mente verdaderamente creativa floreciera. Ahora, en cambio, no hay nada que se interponga en mi camino. Ni en el tuyo."
Y si le llamas loco a la cara, ni se ofende: "quizá según las viejas definiciones. Pero las cosas han cambiado mientras estaba encerrado. Las viejas reglas ya no se aplican."
Su hijo lo sabe perfectamente, y por eso el argumento de Jack para matarlo no es que su padre sea un asesino. Es este: "el mundo de ahora es un mundo hecho para monstruos. Nada habría podido detenerlo."
Los dos están diciendo lo mismo con distinto signo. El apocalipsis no le quitó nada a Lorenzo: le quitó los frenos.
Depende de lo que quieras. Si lo matas cobras unas 500 chapas y, una semana de juego después, el arma única Artefacto de Lorenzo. Si lo liberas y le ayudas, mata a su familia y te da suero misterioso de por vida, un vial cada vez. Y da igual lo que elijas: la familia Cabot se acaba en los dos casos.
En el sótano del Manicomio Estatal Parsons, en la Commonwealth, dentro de una celda protegida por cuatro generadores de campo Abremalin. Solo se llega durante la misión El secreto de la Casa de Cabot, que te da Jack Cabot después de Entrega especial y de Emogene se echa un amante. El interior del manicomio está cerrado hasta ese momento.
Por el suero misterioso, que Jack Cabot fabrica con la sangre de su padre. La corona alteró la química sanguínea de Lorenzo y detuvo su envejecimiento, y Jack descubrió que el efecto se podía transferir. La versión que toma la familia está muy diluida. Si Lorenzo muere se acaba el suministro, y entonces Jack y Emogene envejecen y Wilhelmina muere.
Es un artefacto no humano que Lorenzo sacó de una tumba bajo Ubar en 1894. Se le fusionó al sistema nervioso y le dio fuerza, resistencia, telequinesis local e inmortalidad. En el juego da 4 de resistencia al daño, pesa 3 y vale 20 chapas, pero no se puede conseguir: solo aparece con comandos de consola y ni siquiera se ve en los menús.
Todo lo que le pasa a Lorenzo cabe en un cuaderno. El Diario de Lorenzo Cabot está en la tercera planta de la Casa de Cabot, sobre un escritorio, y solo puedes cogerlo cuando arranca la misión y se abren las puertas del ala familiar.
Diecisiete entradas fechadas, de febrero a mayo de 1894, que cuentan una desgracia completa.
Jueves 8 de febrero de 1894. Lorenzo zarpa frente a Cape Cod a bordo del SS Wakeful. Emogene y Wilhelmina van a despedirlo, y Emogene le suplica que no se vaya, como siempre. Jack no aparece: piensa que su padre está convirtiendo a la familia en el hazmerreír de Boston con esas "supersticiones antiguas".
10 de febrero. El capitán promete travesía rápida a Lisboa. Lorenzo cuenta que la burocracia casi acaba con él, pero que prefirió sacar los permisos omaníes por la vía formal, a través del Departamento de Estado. Lleva un fajo de documentos y dinero en efectivo por si el gobernador local se pone tonto.
21 de febrero. Metternich lo esperaba en Lisboa con buenas noticias: ha perfeccionado su aparato de detección eléctrica, que viaja en cajas a bordo. Si funciona como promete, se ahorran semanas o meses de excavación.
5 de marzo, Suez. Siguen contratando excavadores. Lorenzo está impaciente, pero sabe por experiencia que un equipo egipcio veterano rinde más que la mano de obra local.
14 de marzo, Salalah. Atracaron el día anterior y descargan a ritmo febril. Cualquier retraso más y tendrían que aplazarlo hasta que pase el calor del verano.
16 de marzo, cerca de Wadi Aydam. En marcha. "Lo único que se interpone en mi camino es el impenetrable desierto y los secretos ancestrales."
29 de marzo, Territorio Vacío (así llama el doblaje español del diario al Empty Quarter, o sea, al propio Rub' al Khali). Llegan sin incidentes. El guía local refunfuña supersticiones, cosa que Lorenzo se toma como buena señal.
30 de marzo. El aparato de Metternich se atasca de arena, pero da una lectura favorable en una depresión al sur.
2 de abril. Nada. Lorenzo se da dos días más antes de resignarse a cuadricular el yacimiento entero.
3 de abril. Los excavadores dan con piedra trabajada: el borde de una gran estructura circular.
6 de abril. Ya está convencido de que ha encontrado Ubar. Aparecen inscripciones fragmentarias con runas que coinciden con los textos antiguos y despejan parte de lo que parece una plaza monumental.
18 al 21 de abril. Tres días de tormenta de arena, la peor que ha visto. A pesar de ser mediodía, la oscuridad es total. El guía envenena al equipo con historias de maldiciones y secretos prohibidos, y hasta Metternich, "normalmente flemático", empieza a resquebrajarse. Cuando amaina, dos semanas de trabajo han quedado sepultadas bajo metros de arena nueva. El guía se ha esfumado por la noche.
3 de mayo. Localizan los cimientos de lo que Lorenzo llama el Gran Templo. Metternich vuelve a proponer parar y volver en invierno. Lorenzo se niega en redondo.
☢️ Hay un fallo de calendario en el propio diario que la wiki señala y que nadie ha aclarado nunca: las entradas pasan del "jueves 29 de marzo" al "sábado 30 de marzo". El día siguiente a un jueves aparece fechado como sábado. Puede ser un despiste de los desarrolladores, un contexto histórico que no se cuenta o un guiño deliberado a que el tiempo, en ese sitio, no se comporta.
La entrada larga del diario es la del domingo 13 de mayo, y Lorenzo la escribe con la corona delante, encima de la mesa, reconociendo que le cuesta concentrarse.
Lo que había pasado, en orden:
Y luego, en la misma entrada, apenas unas líneas después, hay un párrafo escrito con otra cabeza.
💀 "Ahora sé que el nombre de esta ciudad no era Ubar, que este edificio no era un templo y que lo que había debajo no era una cripta." Nadie le ha dicho nada. Nadie ha traducido nada. Se puso la corona esa noche y amaneció sabiendo cosas. Y en la misma frase añade que tiene mucho que aprender y mucho que enseñar a Wilhelmina, a Jack y a Emogene: "cuando volvamos, volveremos juntos". Ese verbo es el aviso.
Lunes 14 de mayo. Metternich se lleva un susto al verlo con la corona puesta y discute con él cuando Lorenzo ordena volver a enterrarlo todo. No sirve de nada. "Las tormentas de arena borrarán cualquier prueba de que estuvimos aquí", escribe, "y la ubicación de la ciudad queda a salvo conmigo, hasta que pueda volver a descubrir sus secretos, cuando esté preparado."
Lorenzo nunca publicó nada de aquella expedición. Volvió a Boston con la corona y con nada más: acababa de ordenar que enterrasen el resto del yacimiento.
Lo que sí se trajo fue la descripción de aquel sitio, la misma que Jack repetirá siglos después: geometrías inquietantes, herramientas que no estaban hechas para manos humanas y tallas que insinuaban dimensiones más allá de la nuestra.
Ojo con ese matiz, porque la propia wiki se lía: su ficha de Ubar da a entender que Lorenzo se llevó a casa esas herramientas y esas tallas. No cuadra con nada. El diario es tajante ("solo me he llevado la corona respetuosamente, sin perturbar el cadáver o los demás artefactos") y la ficha del propio Lorenzo repite que la corona fue lo único que salió de allí. Lo que Jack describe es la ciudad, no el equipaje de su padre.
Sí volvió con una datación, la que su hijo citará el resto de su vida: aquella ciudad era más de 4.000 años anterior a cualquier civilización humana conocida.
Lorenzo volvió a Boston cambiado por dentro y por fuera.
La corona apareció en la tumba de una entidad no humana, y fue el único objeto que sacó del yacimiento. Se la puso la noche siguiente al hallazgo, y en cuanto la tuvo en la cabeza se fusionó con su sistema nervioso.
A partir de ahí ya no se la pudo quitar nadie sin hacerle un daño enorme.
| Objeto | Corona de Lorenzo, prenda de cabeza única |
| Resistencia al daño | 4 |
| Peso | 3 |
| Valor | 20 chapas |
| Se puede conseguir | No. Solo con comandos de consola, y ni siquiera se ve en los menús de objetos |
| Origen | Tumba no humana bajo Ubar, Rub' al Khali, 1894 |
Lo que le dio, en la respuesta que suelta Jack cuando le preguntas qué habilidades tiene exactamente su padre: fuerza aumentada, resistencia inusual a casi cualquier tipo de daño físico y una especie de telequinesis local que, en sus palabras, "parece proyectar el propio artefacto".
Y encima, inmortalidad. A cambio de la cabeza.
La entrada del 12 de febrero de 1968 del terminal del laboratorio de la Casa de Cabot es el mejor documento del juego sobre el artefacto. Jack se sienta a resumir décadas de trabajo en nueve puntos numerados porque acaba de estrenar ordenador.
Estos son los siete que de verdad importan, traducidos a román paladino:
☢️ En ese mismo memorando hay una nota administrativa que dice más del hijo que de la corona: "conseguir contactos militares del senador DeSoto, seguramente tengan tecnología más avanzada de la que puedo comprar. Valorar un trato con muestras de suero si hace falta". El hombre que dice que solo quiere curar a su padre está dispuesto a pagar en sangre paterna por un sensor mejor.
De todos esos experimentos salió lo único que funcionó, y no es una cura: es una jaula.
Jack lo llama campo Abremalin. La primera versión, la de 1898, era tosca: un campo amortiguador de espectro completo sintonizado con las frecuencias que emite el artefacto. Interfería, sí, pero a costa de la salud de Lorenzo. Jack reconoce por escrito que en aquel momento no tenía alternativa, porque no había otra manera de retenerlo.
Las décadas siguientes las dedicó a refinarlo: menos daño físico al preso y bloqueo más directo de la telequinesis. En 2023 anota que, con los transistores nuevos, parece viable un generador de campo Abremalin portátil por si algún día hay que mover a Lorenzo a otras instalaciones. No lo prueba nunca: no piensa arriesgarse a apagar el campo principal.
Ese campo es el que sostiene la trama entera. Mientras está en verde, Lorenzo es un preso más. Cuando cae, es otra cosa.
Si le preguntas directamente por el artefacto, Lorenzo se explica sin dramatismo, y ahí está la parte que pone los pelos de punta.
Dice que a través de la corona comulga con las mentes antiguas que fundaron nuestra civilización. Que no sabe si viven dentro del objeto, si el objeto se comunica con ellas a través del tiempo o del espacio, o si simplemente guarda sus recuerdos. Las tres opciones le parecen igual de posibles.
Lo que sí sabe es que le ha ensanchado los horizontes "más allá del estrecho margen concedido a los hombres normales". Y que pasó su largo cautiverio explorando los recuerdos de los antiguos: sus artes, sus ciencias, su filosofía, su manera de ver el mundo.
💀 Ahí está el precio real. Cuatro siglos leyendo la biblioteca mental de una civilización no humana le han reordenado la moral. Lorenzo no se volvió cruel: se volvió ajeno. Para cuando lo conoces, las normas y la ética humanas le parecen sencillamente un estorbo para su investigación. No las desprecia. Es que ya no le aplican.
Con esa cabeza, antes de que lo encerraran, cometió delitos suficientes para acabar en el corredor de la muerte. No acabó ahí por una razón muy poco sobrenatural: su familia tenía influencia.
Visto desde dentro de casa, el proceso fue este: Lorenzo se volvió cada vez más psicótico, paranoico y violento, un peligro para cualquiera que se le acercase, y su personalidad acabó siendo irreconocible para los suyos. En el yacimiento, además, se había llevado un conocimiento vastísimo sobre aquella civilización antigua que no había estudiado en ningún sitio.
Wilhelmina lo resume con una frase muy suya, de señora que no quiere decirlo del todo: "mi difunto marido era un hombre brillante, pero después de volver de aquella expedición a Arabia estaba... cambiado".
Emogene es más directa. En su terminal, con fecha del 10 de junio de 1984, cuenta que se plantó en Parsons y amenazó con montar un escándalo hasta que Jack la dejó bajar. Y luego escribe esto: "no sé por qué sigo yendo. Padre me monta todo un numerito, pero sé que no es él de verdad. No desde que volvió de aquel viaje con esa horrible corona. Sigo esperando que algún día vuelva, que vea aunque sea un destello de la persona real."
Lorenzo, por su parte, desprecia a su familia por lo que considera una traición, y lo único que quiere en el mundo es salir y vengarse de ellos.
En 1898, la familia decidió que Lorenzo no podía seguir suelto y lo encerró en el sótano del Manicomio Estatal Parsons. El manicomio era suyo y Jack era el superintendente, así que el trámite fue tan sencillo como firmar un papel en su propia empresa.
Aquí hay una discrepancia entre fuentes que conviene dejar por escrito. La ficha de la wiki dice que lo encerraron en julio de 1898, pero el expediente que puedes leer en el terminal del despacho de Jack en Parsons da otra fecha: ingreso el 11 de junio de 1898. El propio registro de pacientes arranca con un aviso de corrupción de datos, así que elige tú.
| Expediente | Paciente 001-MS |
| Nombre | Cabot, Lorenzo |
| Fecha de ingreso | 11 de junio de 1898 |
| Duración del tratamiento | Indefinida |
| Ubicación | Instalación de Máxima Seguridad |
| Estado | ESPECIAL |
| Notas | Ingreso involuntario. Tratamiento bajo supervisión directa del superintendente Cabot. Prohibido cualquier contacto salvo orden explícita del superintendente Cabot |
Ese expediente es la pieza más fría del juego. Un hombre convertido en número de historia clínica por su hijo, con una sola línea de tratamiento: que no hable con nadie.
Si le preguntas a él cuánto lleva ahí, la respuesta es demoledora por lo tranquila: "mi cariñoso hijo me encerró aquí en el año de Nuestro Señor de 1898, así que casi cuatrocientos años".
La investigación de Jack no encontró cura, pero encontró un negocio.
Al analizar la sangre de Lorenzo dio con compuestos anómalos y demostró que parte de esos efectos se transmiten por transfusión. A base de puro ensayo y error acabó fabricando el suero misterioso, que detiene el envejecimiento.
| Efectos | +5 de Fuerza, +50 de resistencia al daño, -36.000 de radiación |
| La letra pequeña del rad | No funciona como el RadAway: son 10 rads por segundo durante 3.600 segundos, es decir, una hora |
| Duración | 20 horas de juego desde la última dosis |
| Peso y valor | 0,1 y 25 chapas |
Detalle que se pasa por alto: el suero que toman los Cabot está muy diluido. En su forma pura, la que robaron los saqueadores, sube muchísimo más la fuerza y la resistencia. Por eso Jack te avisa de que algunos de los saqueadores de Parsons van a ser bastante peores de lo que estás acostumbrado.
Y ojo con el reparto de culpas, porque el que fabricó el suero fue Jack, pero la que convenció a Jack de repartirlo entre todos fue Wilhelmina. Él se lo echa en cara delante de ti cuando la cosa se tuerce: "lo del suero fue idea tuya, madre, no mía". Ella lo sabe, sabe que eso enfurece a su marido y sabe perfectamente lo que le pasaría si algún día saliera.
💀 Emogene es la única de los tres que ha intentado dejarlo. Aguantó un mes entero sin suero, se vio envejecer día a día y volvió a tomarlo. Su conclusión, escrita en su propio terminal, vale por todo el arco familiar: "es difícil renunciar voluntariamente a la juventud y a la belleza. Apuesto a que la mayoría de la gente no podría, si tuviera la opción". Los Cabot no son inmortales. Son adictos con un proveedor cautivo en el sótano.
Mantener el chiringuito exigía trabajo. Como no envejecían, los Cabot montaron lo que Jack llama en su terminal "cambios generacionales": se morían de mentira cada cierto tiempo y volvían disfrazados de pariente lejano.
En la entrada del 5 de enero de 1996 lo cuenta él mismo con un cinismo espléndido: "John Cabot, primo lejano perdido de los Cabot, ha vuelto para reclamar su herencia tras el desgraciado accidente que se llevó las vidas de Jack y su familia". Y añade que va a tener que acostumbrarse a responder cuando lo llamen John, y también a la barba.
De ese periodo salen dos apuntes buenísimos:
El 23 de octubre de 2077, con la Gran Guerra encima, la prioridad de los Cabot no fue ponerse a salvo.
Fue mantener la corriente en Parsons. Jack y Deegan salieron hacia el manicomio y pasaron casi un mes allí, porque los generadores de reserva estaban pensados para apagones cortos, no para el fin de la civilización. Boston se libró de un impacto directo, lo cual no significa que no cayera nada cerca.
Lo que se lió a la vuelta:
Para 2287, dos siglos después de la Gran Guerra, la existencia de Lorenzo sigue siendo el mayor secreto de la familia, y se sostiene con una red de mercenarios contratada por los Cabot que patrulla Parsons a las órdenes de la capitana Maria, con Deegan de intermediario. Maria ni pregunta para qué la han contratado: sabe quién paga y le basta.
☢️ Ojo con esto, porque la wiki en español se equivoca: en su guía de la misión llama Artilleros a los guardias de Parsons. No lo son. Son mercenarios contratados a título privado por los Cabot, y la wiki inglesa lo deja claro en la ficha de Maria. Lo que sí hay cerca del manicomio es un punto de interés de Artilleros en la autopista, y de ahí viene la confusión.
Encerrado, sus poderes quedaban prácticamente limitados al recinto de contención. Así que, en sus palabras, se dedicó a "explorar mi propia mente".
Pero no solo eso. Sin que su familia lo supiera, Lorenzo llevaba tiempo trabajando en su fuga: usando su influencia psíquica para convencer a un grupo de saqueadores de que hicieran el trabajo por él.
El cabecilla es Lefty, nivel 10 y 85 puntos de vida, un jefe de banda del montón. Dos de sus hombres comentan que lleva raro desde que se bebió un poco del suero: mató a Joe, uno de los suyos, y se echó a reír mientras lo hacía.
Ese es el estado de la casa cuando tú llamas al timbre.
Llegas a Lorenzo por el final de una cadena. Primero Entrega especial, donde Deegan te contrata para recuperar un paquete robado. Luego Emogene se echa un amante, donde rescatas a la hija. Y al volver a la casa, Jack te encarga la última: El secreto de la Casa de Cabot.
Han asaltado Parsons. Jack te espera en la puerta.
Lo que te encuentras dentro, por orden:
Antes de seguir, un apunte práctico: arrancar esta misión es la única forma de entrar en dos salas concretas. En el despacho de Jack está el Cabezón Carisma, y abajo, en el cuarto de Lorenzo, hay un ejemplar de la Revista quirúrgica de Massachusetts. Si te saltas la cadena de los Cabot, te quedas sin las dos cosas.
Abajo, la escena es memorable: Lorenzo está dirigiendo a los saqueadores desde dentro de su celda, con una calma de profesor particular.
Les va soltando cosas como "eso es, sigue girándolo en sentido antihorario", "tienes que apagar el campo de contención para poder abrir la puerta" y "date prisa, que mi hijo es muy capaz de pararte si consigue entrar".
Y cuando ve que Lefty y los suyos han fracasado, le suelta al jefe de la banda una obra maestra de la crueldad educada: "por lo visto, hasta la tarea más simple estaba por encima de tus capacidades".
Y ahí llega el dilema. Jack te pide que pongas los cuatro generadores Abremalin en anulación manual para poder inundar la celda con una dosis letal de radiación zeta. Lorenzo te pide que abras la puerta.
El argumento de Lorenzo no es "sálvame". Es "no escuches a mi hijo, el loco es él". Y luego: "todo lo que Jack te ha contado de mí es una mentira interesada, ya debe de resultarte evidente". Lo peor del asunto es que acabas de leer los terminales, has visto el expediente 001-MS y sabes que la parte del encierro y de la sangre es verdad. La misión le da la razón al monstruo justo lo suficiente.
Dos avisos de mecánica. Puedes activar hasta tres generadores y aun así abrirle la puerta. Y si tardas demasiado en decidirte, él revienta la puerta de su celda por su cuenta y la misión continúa como si lo hubieras liberado tú.
Suelto, Lorenzo sigue siendo matable, pero no es un enemigo cualquiera.
| Nivel | 50 |
| Puntos de vida | 630 |
| Resistencia innata | 75 al daño y 100 a la energía, a la altura de un traje completo de armadura de combate |
| Habilidad especial | Ráfagas cortas de energía que desvían granadas y te empujan si te acercas |
| Nota | A niveles altos, ni el Forastero Misterioso lo tumba de un disparo |
Y no está marcado como esencial: si lo liberas y lo dejas ir solo hasta Boston, cualquier bicho del camino puede matarlo antes de que llegue.
| Matarlo en la celda | Unas 500 chapas y, una semana de juego después, el Artefacto de Lorenzo |
| Liberarlo y ayudarle | Mata a su familia. Te da suministro vitalicio del suero misterioso |
| Liberarlo y matarlo | Vuelves, te disculpas con Jack, cobras las chapas y a la semana recoges el arma igualmente |
El suministro vitalicio tiene truco: un vial cada vez y solo cuando no te queda ninguno. No se puede vender ni regalar. Y ojo, porque Lorenzo sabe si has escondido viales en algún contenedor de la Commonwealth y en ese caso no te da más.
Si lo liberas y no lo detienes, la escena en la Casa de Cabot es lo mejor del arco.
Aparece en el balcón que da al salón familiar. Jack le pregunta cómo ha entrado y él responde, divertido: "¿por qué tanta sorpresa? Al fin y al cabo, esta es mi casa". Y añade que le gusta lo que han hecho con la decoración.
Wilhelmina intenta salvarse vendiendo a su hijo. Dice que ella nunca habría permitido lo que Jack hizo.
💀 "¡Silencio! Todos me habéis traicionado. Me habéis mantenido preso y os habéis alimentado de mí como vampiros para prolongar vuestras vidas patéticas e inútiles. Eso se ha acabado. Se os ha acabado el tiempo." Es de las pocas veces que un villano de Fallout tiene toda la razón sobre los hechos y aun así sigues queriendo pegarle un tiro.
También puedes convencer a Edward Deegan de que le pregunte a Jack la verdad sobre Lorenzo. Si lo haces, Deegan se pone del lado del viejo, y es el único de la casa que puede salir vivo si Lorenzo gana.
Aquí está el detalle que mucha gente no ve, porque pasa después de los créditos de la misión.
Si Lorenzo muere, el suero se acaba. No hay más sangre. Y entonces:
Es decir: hagas lo que hagas, la familia Cabot se acaba. Si lo sueltas, los mata él. Si lo matas, se apagan solos. La única diferencia es el ritmo.
Y hay una trampa de diseño: si tardas demasiado en volver a por el arma, el Jack joven desaparece del mundo del juego y el Artefacto de Lorenzo se vuelve imposible de conseguir sin comandos de consola.
La recompensa de matarlo es un arma única, y su historia es un chiste involuntario.
Jack te dice que ha conseguido acceder al efecto telequinético del artefacto, que lo ha acoplado a un viejo rifle láser, que funciona con células de energía estándar y que no mata a nadie.
La primera es verdad. Las tres últimas son falsas.
| Qué es en realidad | Un arma Gamma con un mod único instalado |
| Daño | 25 explosivo más 10 de radiación, que aquí es daño puro y no irradia al objetivo |
| Cargador | 8 |
| Cadencia, alcance, precisión | 66, 203 y 69 |
| Peso y valor | 4,5 y 753 chapas |
| Efecto | Aturde y lanza por los aires al enemigo, con daño en área |
Como el mod se puede desmontar, puedes pasar el efecto a otra arma Gamma, incluida una legendaria. Al hacerlo, el arma cambia de nombre: la que recibe el mod pasa a llamarse Artefacto de Lorenzo y la original vuelve a ser un arma Gamma normal.
Detalle práctico: es muy buena reventando el caparazón de los mirelurks, que quedan a tiro de cualquier otra cosa.
☢️ El escarabajo que remata el cañón del arma es el mismo que lleva la corona. Pero si después inspeccionas el cadáver de Lorenzo, el escarabajo sigue estando en la corona. Jack, el hombre que dedicó cuatro siglos a la precisión científica, te coló una pieza que no ha desmontado de ningún sitio.
La misión reparte afinidad con mucha mala baba, porque castiga abrir la puerta aunque sea para matarlo.
Hay un truquito conocido para no perder afinidad con quien odia la violencia gratuita: matarlo dentro de la máquina y abrir la puerta después. O al revés, abrir primero y disparar luego.
Si te pusiste de su lado, Lorenzo se queda en el mundo. Puedes encontrártelo en varios encuentros aleatorios del Yermo, agachado sobre unos cadáveres de colonos necrófagos.
Está tomando notas. Los mató él, para estudiar su condición.
Y cuando se lo echas en cara, contesta lo siguiente: "¿asesinato? Sigues aferrado a esas nociones anticuadas". Luego te explica, con curiosidad de entomólogo, que le fascinan los paralelismos entre ese síndrome de radiación que alarga la vida y su propia condición, y suelta de pasada la frase más incómoda del personaje: "necrófagos, creo que es el término coloquial hoy en día. El prejuicio de la gente corriente hacia lo feo y lo distinto es una de las cosas que no ha cambiado".
Si en cambio lo mataste, es Jack el que acaba vagando por la Commonwealth, a veces acompañado de Deegan, ofreciéndote un buen precio por fibra óptica y sin querer explicar para qué la necesita.
La wiki en español añade a esa escena un detalle que la inglesa no recoge: en ese encuentro, un Jack ya envejecido cuenta que su madre ha muerto por quedarse sin suero, y que su hermana y él van detrás.
De la cadena de misiones de la familia Cabot se encargó el diseñador Kurt Kuhlmann, según los datos de control de versiones de los ficheros de la misión.
La voz de Lorenzo es la de Richard Cansino, actor nacido el 10 de septiembre de 1953 y sobrino de Rita Hayworth. En el mismo juego dobla también a Ricky Dalton y a Solomon. Fuera de Fallout se le conoce sobre todo por el anime: fue Kenshin Himura en Rurouni Kenshin, Legato Bluesummers en Trigun e Izumo Kamizuki en Naruto.
Y aquí va la anécdota de producción: por el secretismo con el que se graban las voces de los videojuegos y los acuerdos de confidencialidad de la época, Cansino no supo que el juego para el que había trabajado era Fallout 4 hasta 2018, cuando se lo dijeron en una entrevista. Interpretó al villano más lovecraftiano del juego sin saber en qué juego estaba.
Del doblaje al español no consta actor en ninguna de las dos wikis, así que aquí lo dejo abierto.
La línea de los Cabot es, con diferencia, lo más lovecraftiano que ha hecho la saga, y las referencias están puestas a la vista:
Y luego está la broma privada más fina de todas. Jack Cabot es un homenaje a Jack Parsons, científico real de la propulsión de cohetes en los años cuarenta que además dirigía la OTO, un grupo religioso dedicado a la magia y los rituales. De ahí sale también el nombre del manicomio. El apellido Cabot, por su parte, es el de una familia real de Boston, una de las llamadas "primeras familias" de la ciudad.
Hasta la ciudad tiene doble suelo: la Ubar del mundo real es la "Atlántida de las arenas", asociada a Iram de los Pilares, la ciudad que menciona el Corán.
Fuera de Fallout 4, el personaje ha llegado a dos sitios más.
En Fallout: Wasteland Warfare, el wargame de miniaturas de Modiphius publicado en 2018, hay una figura suya con una curiosidad reglamentaria: el nombre del set dice que se puede usar en la facción de los Supervivientes, pero su carta de unidad no lleva ninguna palabra clave de facción, así que en la práctica es una unidad no alineada. Muy adecuado.
Y en Fallout Shelter Online, el juego gratuito para iOS y Android que salió a finales de 2019 en China y el 1 de junio de 2020 en varios mercados asiáticos y de Oceanía. Ahí Lorenzo es uno de los poquísimos héroes con un solo retrato en lugar de tres, y en ese retrato aparece delante de una escultura art déco generando una esfera azul de energía entre las manos.
Su misión en ese juego es la mejor idea que nadie ha tenido con el personaje: después de visitar a Pickman, Lorenzo se interesa por la mina de Dunwich Borers porque cree que tiene algo que ver con el Rub' al Khali. El guion inglés, por cierto, se equivoca al traducir el nombre del desierto y lo llama "Rubal Hari Desert".
Aviso de canon: Bethesda nunca se ha pronunciado sobre si Shelter Online cuenta como canon, y la wiki lo clasifica como fuente dependiente. Tómatelo como una nota al pie, no como Escritura.
Hay una cosa que Lorenzo Cabot hace y que no hace nadie más en toda esa mansión.
Decirte la verdad.
Jack te dice que solo quiere curar a su padre, y lleva casi cuatrocientos años financiando su juventud con la sangre de ese padre. Wilhelmina te dice que ella jamás habría permitido semejante cosa, y fue exactamente ella quien convenció a Jack de repartir el suero. Emogene lo sabe todo, lo escribe en su terminal privado y sigue tomándose la dosis.
Lorenzo, en cambio, te lo cuenta todo de entrada. Te dice que va a matar a su familia. Te dice que quiere que le ayudes. Te dice qué te va a pagar por ello. Y cumple.
💀 Por eso la misión funciona tan bien: no te obliga a elegir entre el bueno y el malo, sino entre el monstruo sincero y los parásitos educados. Y encima te castiga las dos veces. Si lo sueltas, mueren tres personas. Si lo matas, mueren igual, solo que despacio y en su propia casa, quedándose sin la droga que los mantenía en pie.
La familia Cabot lleva cuatro siglos sin envejecer, y en ese tiempo no ha hecho nada. Jack no encontró la cura. Emogene se aburre y lo escribe. Wilhelmina se pasa los días preocupada por asuntos domésticos, para irritación de sus dos hijos. Cuatrocientos años de vida robada gastados en mantener las apariencias en un barrio que ya no existe.
El único que aprovechó su inmortalidad fue el que estaba en la celda. Y lo que aprendió allí abajo es exactamente lo que no queremos que aprenda nadie.